Estoy harto de las cadenitas de WhatsApp

Nunca me han gustado las cadenas de WhatsApp, ni las imágenes que reenvían sólo porque alguien más la mandó y el mensaje decía que se la pases a las personas que más quieras, pero nunca me había provocado tanta rabia como ahora, todo debido a las noticias falsas que circularon a través de esta red de mensajería y que provocaron pánico en ciertas personas, además de pleitos.

Iniciemos con que la gente mayor o niños que ya usan esta red social van a mandar el mensaje a sus contactos sólo porque éste diga que lo compartan o lo reenvíen, ya que es información urgente que podría, según, salvar vidas. Como la nota de que después del sismo del pasado 19 de septiembre se venía un megaterremoto, y sin pensar si era verdad o mentira, comenzó a circular entre los contactos de las personas, llegando a oídos sensibles de personas que no sabían digerir la información o corroborarla.

Fue en ese entonces que en mi nació un odio brutal contra todas esas cadenas que sólo mandan por mandar y que generalmente difunden información que no es verídica y afecta más a todas aquellas personas que no se toman el tiempo o no saben dónde verificar la información.

¿CÓMO PODEMOS ELIMINAR LAS CADENAS?

Yo lo que hice fue hablar con mis padres, explicarles que no todo lo que reciben por mensaje es verdad, pues hay gente que sólo quiere hacerse famoso o provocar pánico aprovechándose de alguna situación, como la del terremoto, por eso deben confirmar que sea cierto o falso. Les dije que podían preguntarme a mí, revisar periódicos, ver algunos noticieros o escuchar la radio.

También les recomendé que analizaran a quién se lo querían mandar y si a esa persona le iba a servir de algo, si podría asustarla o preocuparla, que si no sabían la respuesta de estas preguntas lo mejor sería abstenerse de reenviarla. Para evitar que se siga propagando.

Incluso les dije que si le llegaba algún tipo de link a una página no lo abrieran, aunque dijera préstamos en línea en menos de cinco minutos y necesitaran el dinero, no lo hicieran, pues podrían dañar su celular o, peor aún, robarle sus datos.

Si estas en un grupo familiar, que es donde generalmente bombardean con cadenitas e imágenes, puedes poner algunas reglas para evitar que esto se propague y se haga una constante. Además, así como lo hice con mis padres, debes hablarlo con los menores que ya usen celulares y tengan la posibilidad de propagar noticias que no sean reales.

¿QUÉ DAÑO HACEN?

Muchos se preguntan por qué hay gente que las consideran tan malas, si son inofensivas, sólo basta con ignorarlas. Pues no, porque hay ocasiones como la del terremoto que acabamos de vivir donde la gente está asustada, por lo que podría dañar su salud o que esta persona tomara un decisión impulsiva como salir de su casa y ponerse en riesgo.

También los niños podrían crecer con una idea errónea sobre los acontecimientos de su país, además de que no muchos le preguntan a sus padres lo que está pasando o sobre la información que acaban de recibir. Así que sí, sí pueden hacer daño, por lo que debemos comenzar a hacer algo para que esto no se propague y se convierta en una enfermedad.

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